viernes, 6 de octubre de 2017

PATRIARCAT, FEMINISMES I MASCULINITATS DISSIDENTS


PATRIARCAT, FEMINISMES I MASCULINITATS DISSIDENTS


Durant diversos moments històric i a distints àmbits culturals, els homes hem desenvolupat diferents formes d'un ordre social basat a vegades en elements mítics i a vegades en pressupòsits ideològics, però que sempre han implicat un repartiment injust de rols i una relació jeràrquica entre els integrants dels dos sexes.

En algun moment recent, a finals del segle XX, provocada per l'empenta dels plantejaments feministes, va sorgir una tendència d'introspecció a la recerca d'una nova forma de masculinitat davant la pèrdua de referents en les relacions; poc després van anar sorgint propostes de pràctiques encaminades a assolir la igualtat de drets i deures entre homes i dones, així com d'un nou model de paternitat; i, per fi, ens trobem amb propostes que volen deconstruir un estereotip de masculinitat vinculat al sistema polític, social i econòmic capitalista.

Tenim però la sensació que pel que fa a la recerca d'una nova masculinitat hi ha tan sols un consens superficial, que no s'aprofundeix de manera suficient, que manquen debats al voltant de les problemàtiques de gènere més complexes.

Per això hem programat aquest cicle, amb la voluntat d'obrir a Terrassa un espai de reflexió i de diàleg...

PROGRAMA D'ACTIVITATS
Sessió 1 
5 octubre, a les 19:30h, a la Llibreria Synusia
Presentació del llibre Masculinidades y feminismo de Jokin  Azpiazu

Sessió 2 
24 octubre, a les 19:00h, a Amics de les Arts i Joventuts Musicals
«De què parlem quan parlem de noves masculinitats?», xerrada a càrrec de Paco Abril
Aproximació a la genealogia del moviment de les noves masculinitats 
Conceptes bàsics quan parlem de noves masculinitats
Mites de la masculinitat tradicional.  
Identificació dels agents de socialització de gènere tradicionals i possibles estratègies per deconstruir la masculinitat tradicional.

Sessió 3 
28 novembre, a les 19:30h, a la Llibreria Synusia 
«Paternitats alternatives i educació afectiva», xerrada a càrrec d'Aharon Fernández Cuadrado 
Paternitats alternatives i coeducació 
El paper del pare en el desenvolupament positiu de l'afectivitat i expressivitat dels infants
Construccions de gènere sexistes a la primera infància que cal eradicar
Noves estructures familiars

Properes activitats

Sessió 4 
Gener, a Amics de les Arts i Joventuts Musicals
«Violència masclista» 
Violència masclista: directa, cultural i estructural
Perfils dels homes agressors
Rehabilitació d'homes que han estat agressors 
Estratègies per evitar agressions a àmbits de masculinitat tradicional

Sessió 5
Febrer, a la Llibreria Synusia
«Noves masculinitats i relacions sexe-afectives»
Relacions sexe-afectives dissidents
Amor romàntic vs Poliamor
Plomafòbia, gerontofòbia… dins els ambients LGTB+
Capitalisme rosa

Sessió 6 
Març, a un local encara per determinar
«Noves masculinitats i feminisme», assemblea de col·lectius i individualitats
Noves masculinitats i la seva intersecció amb les lluites feministes i LGTB+ a Terrassa, present i perspectives i propostes de futur
Els homes continuen monopolitzant els espais i els discursos de lluita als moviments socials? 
Feminisme institucional i col.lectius feministes autònoms: divergències i possibles convergències


INFORMACIÓ SOBRE LES ACTIVITATS:

martes, 12 de septiembre de 2017

«MUJERES LIBERTARIAS DE ZARAGOZA. EL FEMINISMO ANARQUISTA EN LA TRANSICIÓN», DE LAURA VICENTE



MUJERES LIBERTARIAS DE ZARAGOZA 

El feminismo anarquista en la Transición




La Transición española (1975-1982) fue el proceso político por el que el país debía dejar atrás la dictadura del general Franco para pasar a un sistema democrático que incluía la aceptación de la monarquía. La ruptura democrática, abandonada por las fuerzas políticas mayoritarias (PSOE y PCE) de la oposición, no fue aceptada por otros sectores de la izquierda entre los que se encontraba el anarquismo.

En el complejo proceso de reconstrucción de la CNT se inscribió la aparición de los grupos de Mujeres Libres/Libertarias, grupos que trataron de enlazar con la genealogía del feminismo anarquista, actualizando sus planteamientos. Uno de esos grupos fue Mujeres Libertarias, de Zaragoza, y aquí se cuenta su "pequeña" historia.

Escribir este libro y adentrarme en una época que, como historiadora, no me interesa puesto que es muy reciente, ha sido un ejercicio de memoria personal que he compartido con algunas mujeres que formaron parte del grupo. La memoria es en realidad una representación del pasado que se construye en el presente, resulta de un proceso en el que interactúan varios elementos, cuyo papel, importancia y dimensión varían según las circunstancias. Las personas cambian, sus recuerdos pierden o adquieren importancia nueva según los contextos, las sensibilidades y las experiencias acumuladas.

Laura Vicente

Este librito, de poco más de cien páginas lo ha editado una editorial libertaria alternativa, Calumnia, que solo distribuye a demanda a librerías como La Malatesta de Madrid, La Pantera Rosa de Zaragoza o La Ciudad Invisible de Barcelona. El precio del libro es 7,5 €.

Si alguien está interesado en recibirlo, podéis pedirlo y os lo envían a través de este correo: info@calumnia-edicions.net

* * *

Laura Vicente ha publicat els llibres Sindicalismo y conflictividad social: Zaragoza, 1916-1923 (Institución Fernando el Católico, 1993); Teresa Claramunt (1862-1931): pionera del feminismo obrerista anarquista (Fundación de Estudios Libertarios "Anselmo Lorenzo", 2006)Historia del anarquismo en España: utopía y realidad (Libros de la Catarata, 2013); i Mujeres Libertarias de Zaragoza. El feminismo anarquista en la Transición (Calumnia Edicions, 2017)

lunes, 11 de septiembre de 2017

EMILI CORTAVITARTE: «EN EL 75 ANIVERSARIO DEL FUSILAMIENTO DE JOAN PEIRÓ»



En el 75º aniversario del fusilamiento de Joan Peiró

La forja de un revolucionario

Joan Peiró nació el 18 de febrero de 1887 en Sants (Barcelona). Comenzó a trabajar, aún niño, en un horno de vidrio de La Bordeta. Posteriormente, y siempre en el mismo sector, trabajó en Poble Nou y en Badalona. En 1907 se casó con Mercè Olives, obrera textil, y tuvieron cinco hijos.

Él mismo sitúa su iniciación sindical en 1906. La década siguiente asumió importantes responsabilidades: secretario general de la federación local de sindicatos de Badalona (1915-1916), secretario general de la Federación Española de Vidrieros y Cristaleros (1916-1920), director de La Colmena Obrera (órgano de los sindicatos badaloneses) y de El Vidrio (portavoz de los vidrieros federados).

Influenciado por el sindicalismo revolucionario francés (la Carta de Amiens y la CGT), mantuvo contactos con activistas de la CNT, pero no se vinculó hasta 1918, después del Congreso de Sants, donde fue elegido miembro de la comisión redactora de los estatutos de la CNT catalana.[1]

Los difíciles años veinte

En 1920, Peiró se trasladó de Badalona a Barcelona y durante tres meses vivió exclusivamente dedicado a la organización. El mismo año sufrió dos atentados, fue detenido y pasó por las prisiones de Soria y Vitoria.

En 1922 asumió la Secretaría General de la CNT y durante su gestión se celebró la Conferencia de Zaragoza, de la que destacaremos la propuesta de referéndum entre los sindicatos para decidir la permanencia o salida de la CNT de la Internacional Sindical Roja (ISR) y su adscripción a la reconstruida Asociación Internacional de los Trabajadores (AIT). Y la aprobación de un dictamen elaborado por Peiró y firmado también por Seguí, Pestaña y Viadiu, conocido como la moción política de Zaragoza, en el que se proclamaba la total implicación de la CNT en «los problemas morales, económicos, sociales y políticos» de la clase trabajadora. La CNT se definía como «un organismo netamente revolucionario... a la vez integral y absolutamente político puesto que su misión es la de conquistar sus derechos de revisión y fiscalización de todos los valores evolutivos de la vida nacional y... ejercer la acción determinante por medio de la coacción derivada de los dispositivos y manifestaciones de fuerza de la CNT».[2]

En agosto de 1922, Peiró se estableció en Mataró. En 1925 dirigió la constitución de la Cooperativa del Vidrio, que anteriormente había intentado organizar con un régimen cooperativista mixto.[3]

Fábrica Cooperativa del Vidrio de Mataró

Joan Peiró es el primer trabajador que parece en la izquierda de la foto.


El golpe de Estado de Primo de Rivera situó a la CNT en la clandestinidad. Peiró fue enviado a prisión en 1925, 1927 y 1928 y fue nombrado nuevamente secretario del Comité Nacional de la CNT entre 1928 y 1929.

Durante esta etapa se elaboraron algunos de los elementos claves de su pensamiento sindical, social y político: los sindicatos eran organismos de clase; el anarquismo no podía regular el funcionamiento de la CNT; era necesaria una transformación de la Confederación, «de la que sólo queden en pie la substancialidad de los principios y procedimientos del sindicalismo revolucionario»; el sindicalismo había de basarse en la defensa de los intereses de los trabajadores y en el establecimiento de la solidaridad de clase y constituía «la fuerza que derribe a la sociedad capitalista y el medio por el cual se articulará el mecanismo de la producción». Para no caer ni en el reformismo ni el corporativismo era necesaria la influencia, sin imposición, del anarquismo: «queremos la anarquización del sindicalismo y de las multitudes proletarias, pero mediante el previo consentimiento voluntario de éstas y manteniendo la independencia de la personalidad colectiva del sindicalismo».[4]

Se opuso a la legalización de los sindicatos confederales mediante la aceptación de los jurados mixtos, oponiéndose a «cuanto significara reformismo» y para «evitar el olvido completo de los principios y normas de la CNT... con vistas al mañana». Esta postura le llevó a una fuerte crítica de la actuación colaboracionista de la UGT y un duro ataque a Pestaña, con el que compartía otras posiciones, que provocó la dimisión del Comité Nacional de la CNT y frustró cualquier maniobra de aceptación de los comités paritarios de la dictadura.

República y escisión

Peiró mantuvo contactos con las fuerzas opositoras a la dictadura y a la monarquía. En 1930 firmó el manifiesto de «Inteligencia Republicana», pero un alud de críticas internas le lleva a retirarla e incluso a plantearse su retirada de la vida pública. El mismo año fue nombrado, por un pleno de sindicatos, director de Solidaridad Obrera.[5]

Desde diferentes publicaciones (Despertad, Acción, Mañana, Solidaridad Obrera) defendió la estructuración de los sindicatos en federaciones de industria: en el presente, para enfrentarse en mejores condiciones a la concentración industrial y a las organizaciones patronales; en el futuro, las federaciones se responsabilizarían de las complejas tareas de la producción en la revolución social.

En el Congreso Extraordinario de la CNT (Madrid, junio de 1931) se consiguió un apoyo masivo a las federaciones de industria frente a las tesis de quienes defendían modelos organizativos únicamente territoriales.

En agosto de 1931, Peiró firmó junto a otros 29 destacados militantes de la CNT (Pestaña, López, Gibanel, Alfarache, Piñón...) el «Manifiesto Trentista». En él se hacía una descripción de la situación económica y social a la que se califica de «honda tragedia colectiva» y se acusaba al gobierno republicano de haberse «colocado en situación contemplativa cuando se ha tratado de mermar privilegios, de destruir injusticias...»; para, posteriormente, criticar una visión minoritaria, simplista y espontánea de la revolución, reclamarse «revolucionarios, sí; pero no cultivadores del mito de la revolución», «...la Confederación es una organización revolucionaria, no una organización que cultiva la algarada, el motín... el culto de la violencia, de la revolución por la revolución».[6]

En el pleno de la CNT catalana (Sabadell, abril de 1932) se provocó la salida de los sindicatos sabadellenses de la CNT, la dimisión de Pestaña del Comité Nacional y la de Mira como secretario del Comité Regional. A finales de 1932 se constituyó la Federación Sindicalista Libertaria y durante 1933 se fueron añadiendo a esta escisión los llamados sindicatos de oposición. Peiró participó en este proceso, pero nunca en responsabilidades destacadas y siempre buscando puntos de retorno. Sus principales actividades se centraron en sus escritos en Cultura Libertaria y Sindicalismo y en su dedicación a la cooperativa del vidrio de Mataró. En 1935, formuló una serie de condiciones mínimas para la reunificación.[7] Ésta se produjo en 1936.

Revolución y guerra: de la cooperativa al ministerio

En julio de 1936 asumió una vicepresidencia del Comité Antifascista de Mataró. Entre agosto y octubre denunció en diversos medios (Solidaridad Obrera, Llibertat) la irresponsabilidad de los grupos incontrolados y sus prácticas que deshonraban la Revolución.[8]

También expuso sus opiniones sobre la necesidad de un esfuerzo económico de guerra basado en el control sindical de la producción y en la eficiencia del proletariado; de un mando único (sin discriminación de los diferentes sectores ideológicos de las milicias) y de la «profesionalización» de la guerra; y de la entrada de la CNT y de la FAI en los gobiernos de Catalunya y de España, para evitar actuaciones contrarias a los intereses futuros de la clase obrera y para afirmar la posición de la CNT y su papel en el triunfo sobre la sublevación militar. Igualmente, planteó una República Social Federal como forma de gobierno para la etapa posterior a la guerra.[9]

Fue uno de los cuatro ministros de la CNT (junto a García Oliver, Montseny y López) en el Gobierno de Largo Caballero. Desde el Ministerio de Industria ideó un decreto de incautaciones y de intervención en la industria y la minería. No se trataba de una nacionalización, el gobierno republicano colaboraba en la gestión que era responsabilidad de las organizaciones sindicales y respetaba los procesos de colectivización. También proyectó la creación de un banco de crédito industrial que redistribuyese los beneficios de determinadas empresas para cubrir déficits de empresas necesarias y nuevas inversiones. La oposición sistemática de Negrín, ministro de Hacienda, retrasó sus proyectos o los dejó reducidos a determinados sectores (textil, minas de Puertollano y Peñarroya).

La crisis de mayo de 1937 en Catalunya provocó la salida de la CNT de los gobiernos de la Generalitat y la República. Peiró retornó a su trabajo, dio conferencias sobre su actividad gubernamental[10] y publicó una serie de duros artículos contra el PSUC y el PCE a los que acusaba de la persecución del POUM y de ampararse en la unidad antifascista para extender su influencia. En agosto, se hizo cargo de la dirección del Catalunya, vespertino en catalán de la CNT.
En abril de 1938, la CNT entró de nuevo en el gobierno republicano y fue nombrado comisario general de Energía Eléctrica. En aquella época, Peiró preparaba un libro sobre la más adecuada gestión de los recursos económicos de España. Sus artículos recogen la crítica a las nacionalizaciones de las empresas, excepto algunas de carácter estratégico, y su defensa de las colectivizaciones como forma de que los trabajadores realizaran las tareas de gestión y dirección de la producción.[11]



En los últimos meses de la guerra, sus escritos combatían el derrotismo y alertaban sobre el quintacolumnismo e iniciaban a una revisión del anarcosindicalismo desde la reciente experiencia de la revolución y la guerra.[12]

Exilio, detención y entrega al régimen franquista por la Gestapo

Atravesó la frontera francesa el 5 de febrero de 1939, acompañado de su hijo Josep. Tras unos días de detención y una corta estancia en Perpinyà, se reencontró con el resto de su familia en Narbona. Posteriormente se trasladó a París para representar a la CNT en la Junta de Ayuda a los Refugiados Españoles (JARE). La función de Peiró fue la de sacar de los campos de concentración franceses a refugiados de la CNT, auxiliarlos y procurarles el viaje a México.
A pesar de que era consciente de que la invasión nazi impediría nuevas partidas, no tomó el último avión hacía México y permaneció en Francia para no abandonar ni a los exiliados ni a su familia.

En la huida de París hacia Narbona fue detenido por las tropas alemanas y conducido de nuevo a la capital. La policía francesa, para evitar su caída en manos de la Gestapo, le entregó una orden de expulsión del país. Fue detenido nuevamente, entregado a las tropas nazis, y trasladado a Tréveris (Renania).[13]

En enero de 1941, el Ministerio de Asuntos Exteriores franquista, dirigido por Serrano Súñer, inició los trámites de extradición. El 19 de febrero, Peiró fue entregado a las autoridades franquistas en Irún. Como en otros casos, se trataba de una simple entrega de indeseables entre dos regímenes aliados.[14]

Consejo de guerra y fusilamiento

Peiró pasó primero por la Dirección General de Seguridad de Madrid, donde fue sometido a interrogatorios y malos tratos. Su primera exculpación, basada en su oposición a las brigadas de control y su defensa de determinadas personas ante los consejos de tribunales revolucionarios, fue confirmada por la policía de Barcelona. No obstante, el delegado de información de FET y de las JONS de Mataró le acusó por omisión de crímenes y robos.

El proceso fue aplazado de manera excepcional, no acostumbraban a pasar más de dos meses entre la entrega y la sentencia condenatoria. Fue trasladado, en abril de 1941 a Valencia. Hasta diciembre no se abrió el proceso sumarial. Esta tardanza parece que tuvo relación directa con los intentos de una parte del régimen de convencerlo para que asumiera la dirección de los sindicatos franquistas. Su negativa aceleró el proceso. El fiscal formuló sus acusaciones en mayo de 1942, el defensor militar de oficio fue nombrado en junio y el 21 de julio se pronunció sentencia.

En el juicio militar, declararon a favor de Peiró una serie de personas vinculadas a los vencedores. De nada sirvieron, la Falange de Mataró aumentó el tono de las acusaciones y el fiscal incluso le hizo responsable de la Semana Trágica de 1909. La sentencia fue pena de muerte y no tramitación expresa de propuesta de conmutación. El 24 de julio, Peiró —junto a otros seis cenetistas— fue fusilado en el campo de tiro de Paterna.[15]

75 aniversario

En 1989, por expreso deseo de su familia y después de múltiples gestiones, los restos mortales de Joan Peiró fueron trasladados al cementerio viejo de Mataró, donde reposan junto a los de su compañera. Desde entonces, cada 24 de julio, la CGT, otras organizaciones sindicales, ciudadanas y políticas y muchas personas participan en el acto de homenaje en dicho cementerio.

Este año, con motivo del 75 aniversario, se ha constituido una comisión ciudadana en Mataró que organiza todo una serie de actos, conferencias, espectáculos y reconocimientos diversos.[16]
En paralelo, en Sants y Badalona, sus respectivas comisiones de memoria histórica, organizarán también eventos en recuerdo de Peiró. La Fundación Salvador Seguí participa activamente en todas estas iniciativas.
Emili Cortavitarte Carral


Publicado en Rojo y Negro, julio-agosto de 2017 

Notas:



[1]Gabriel, Pere: Joan Peiró. Escrits 1917-1939, Edicions 62 (Barcelona, 1975), pp. 7-12.
[2] Buenacasa, Manuel: El movimiento obrero español 1886-1926, Ediciones Júcar (Madrid, 1977), pp. 83-90.
[3] Colomer, Margarida: Cooperativisme i moviment obrer; Editorial Alta Fulla (Barcelona, 1986).
[4] Trayectoria de la Confederación Nacional del Trabajo, editado en Mataró en 1925. También, en Gabriel, P.; pp 17-18 y 63-109.
[5] Tavera, Susanna: Solidaridad Obrera (1915-1939), Diputació de Barcelona (Barcelona, 1992), pp 50-57.
[6] Vega, Eulàlia: El trentisme a Catalunya, Curial (Barcelona, 1980), pp 255-260.
[7] Vega, Eulàlia: Entre revolució i reforma. La CNT a Catalunya (1930- 1936), Pagès Editors (Lleida, 2004).
[8] Peiró, Joan: Perill a la reraguarda, Editorial Alta Fulla (Barcelona, 1987).
[9] Gabriel, P., pp. 27-28 y 495-514.
[10] Se publicó un folleto con el título De la fábrica de vidrio de Mataró al Ministerio de Industria, Ediciones de la Comisión de Propaganda y prensa del Comité Nacional de la CNT, (Valencia, 1937) .
[11] Gabriel, P., pp. 30-32 y 515-559.
[12] Problemas y cintarazos, su última producción, se imprimió en Rennes en 1946.
[13] Peiró Olives, José: Juan Peiró, teórico y militante del anarcosindicalismo español, Foil (Barcelona, 1978), pp. 79-97.
[14] Balcells, A., pp. 215-220.
[15] Balcells, A., pp. 220-251.
[16] www.cooperadorsdemataro.coop/joanpeiro/

sábado, 29 de julio de 2017

GIANNI SARNO: «COLIN WARD: UNA VISIÓ DE L'ANARQUIA O L'ANARQUIA COM A LLAVOR SOTA LA NEU»







Colin Ward: una visió de l'anarquia
o l'anarquia com a llavor sota la neu



Aquest escrit vol ser només una aproximació al pensament anarquista de Colin Ward. Per aquest motiu, no discorreré sobre la seva visió de l'urbanisme ni sobre les seves idees de desescolarització, sinó que intentaré explicar breument la posició que defensa d'una societat lliure, o per dir-ho amb les seves paraules: una societat més anarquista.

* * *

Qui va ser Colin Ward?

ANARQUISME (del grec an- i arkhē, contrari a l'autoritat) és el nom que es dona a un principi o teoria de la vida i la conducta que concep una societat sense govern, en què s'obté l'harmonia, no per submissió a la llei, ni per obediència a una autoritat, sinó per acords lliures establerts entre els diversos grups, territorials i professionals, lliurement constituïts per a la producció i el consum, i per a la satisfacció de la infinita varietat de necessitats i aspiracions d'un ésser civilitzat.
Piotr Kropotkin, «Anarquisme», definició per a Encyclopaedia Britannica (1905)

Colin Ward va néixer el 14 d'agost de 1924 prop de Londres i va morir el 2010. Era fill d'un mestre laborista i d'una estenògrafa. Va deixar l'escola als 15 anys i va començar a treballar en un estudi d'arquitectes. Allà va entrar en contacte amb el moviment Arts and Crafts, que comptava entre els seus fundadors amb William Morris.

El 1942 és allistat en l'exèrcit i enviat a Glasgow on entra en contacte amb les idees anarquistes. Comença llavors la seva col·laboració amb la revista anarquista War Commentary que entre els seus redactors comptava amb Richard Vernon, Maria-Louise Berneri, George Woodcock, Alex Comfort i Herbert Read.

En aquella època va visitar un anarquista escocès que estava en vaga de fam a la presó i, com que no tenia cap altra roba, hi va anar amb l'uniforme militar. Com a càstig per aquest acte va ser enviat a les illes Orcades. El 1947 va acabar el servei militar i va començar la seva col·laboració amb la revista anarquista Freedom, continuadora de War Commentary.

Va treballar com a arquitecte tècnic i urbanista, i durant una temporada va ser també professor a la London School.

El 1961 va fundar la revista Anarchy, que es va publicar fins al 1970, una revista moderna que va saber afrontar amb una mirada llibertària tots els temes que estaven d'actualitat. Va escriure més de 30 llibres i només dos sobre anarquisme en el sentit més estricte.

Va col·laborar amb nombrosos diaris i revistes de diferents països del món, no només anarquistes. Va escriure centenars d'articles, molt pragmàtics i caracteritzats per una escriptura poc ideologitzada. Sempre va tenir en compte exemples reals i concrets. «Va dedicar el seu esforç metodològic a buscar a la realitat exemples i testimonis que mostressin que les solucions llibertàries són millors i més eficaces que les autoritàries» (Francesco Codello, «Il seme sotto la neve», p. 72).

Cal buscar i donar respostes llibertàries als problemes concrets que vivim i que viuen les persones, afirmava. Per difondre el mètode anarquista, pensava que era necessari basar-se en l'experiència de les xarxes de relacions informals, temporals, autogestionades, que de fet fan possible la comunitat humana (Colin Ward, La pratica della libertà). En resum, hem de transformar en realitat les potencialitats que ja existeixen en aquesta societat.

Igual com el pensador anarquista Piotr Kropotkin, creia en la necessitat d'identificar noves formes d'organització que substitueixin les funcions que l'Estat realitza mitjançant la burocràcia.

Alguns dels temes que més li van interessar van ser el de l'ocupació de terres i cases abandonades o utilitzades per a l'especulació, la lluita dels esquàters a l'Anglaterra dels anys 40 i 50, i el de l'habitatge sota control per part dels seus arrendataris. També va ser favorable a l'autoconstrucció popular i va proposar com a alternativa als habitatges de lloguer social, propietat de l'Estat, el sistema de cooperatives d'habitatge amb una gestió col·lectiva en lloc d'individual, perquè això garanteix una major responsabilitat per part dels residents.

Altres temes del seu interès van ser l'escola (en particular la desescolarització, amb una forta influència de Paul Goodman), el control obrer (sobretot d'unitats de treball), el sistema penal i l'ecologia. De fet, a partir dels anys 60 va començar a interessar-se i estudiar aquest últim tema influenciat per l'ecologia social de Murray Bookchin, i amb una mirada molt crítica cap a l'anomenada «ecologia profunda».

Per acabar aquesta primera part, vull assenyalar que Ward es va interessar sempre per les formes d'acció directa, aquí i ara, per les formes que «alliberen la gran xarxa de la cooperació entre els éssers humans» (David Goodway, Conversazioni con Colin Ward. Lo sguardo anarchico, p. 25).

El seu anarquisme o l'anarquia com una realitat que ja existeix

El marxisme glorifica «les masses» i dona suport a l'Estat. L'anarquisme vol tornar a l'individu i a la comunitat; això no és «pràctic», però és necessari (és a dir, revolucionari).
Dwight Macdonald, Politics Past (1957)

Jo rebo i dono, així és la vida humana. Cadascú dirigeix i al seu torn és dirigit. Per tant no hi ha cap autoritat fixa i constant, sinó un continu intercanvi d'autoritat i subordinació mútues, temporals i, sobretot, voluntàries.
Mikhaïl Bakunin, Deu i l'Estat (1882)

Podríem començar afirmant que per a ell l'anarquisme és una teoria de l'organització caracteritzada per un acte de lliure voluntat i una ètica llibertària, que es basa en l'autodeterminació individual i en la norma de reciprocitat: «fes el que voldries que et fessin» (Francesco Codello, «Il seme sotto la neve», p. 72).

Per a Ward una societat anarquista, una societat que s'organitza sense autoritat, ja existeix des de sempre com una llavor sota la neu, enterrada sota el pes de l'Estat i de la burocràcia, del capitalisme i els seus malbarataments, del privilegi i les seves injustícies, del nacionalisme i la seva lleialtat suïcida, de les religions i les seves supersticions i els enfrontaments que provoquen.

Les relacions igualitàries, solidàries i lliures ja existeixen —afirmava Ward—, cal estimular-les i desenvolupar-les, per construir des d'ara societats diferents. S'han d'ampliar els espais d'autonomia fins que ocupin gran part de la vida social. S'han de construir moltes societats experimentals, i no una de sola. De la mateixa manera que Paul Goodman, creia que «una societat lliure no pot sorgir de la substitució del vell ordre per un "nou ordre", ha de ser l'extensió de l'esfera del lliure actuar, fins que hagi canviat la major part de la vida social» («¿Qué significado tendrá mañana el anarquismo?», p. 4). De fet, creia que les alternatives ja són presents en els intersticis de les estructures de poder (Colin Ward, La pratica della libertà).

En lloc d'un anarquisme apocalíptic orientat al «o tot o res», va començar a desenvolupar —a partir dels anys 40-50— el concepte d'un anarquisme pragmàtic, que donés vida a comunitats noves, «radicat en el present, que utilitzés el difícil material de la nostra vida quotidiana» (Stuart White, «L'anarchismo pragmatico de Colin Ward»).

És important remarcar que va començar a elaborar aquest pensament a partir dels anys 40. Avui en dia hi ha molts més col·lectius i moviments llibertaris i antiautoritaris que es mostren d'acord amb aquesta reflexió, però en els anys 40 gairebé tota l'esquerra revolucionària, influenciada pels bolxevics, encara optava per la presa del poder; i, per la seva part, la major part del moviment anarquista encara considerava l'esclat insurreccional com el moment adequat perquè comencés la revolució. Amb això no s'ha d'entendre que no hi hagi d'haver més insurreccions, sinó que aquestes són només una part del procés revolucionari, i que cal començar a construir les alternatives des de l'aquí i l'ara.

Sempre va ser escèptic amb la concepció insurreccionalista, considerava que el canvi social havia de néixer de canvis previs en el comportament personal i en les relacions quotidianes. La llibertat cal conquerir-la centímetre a centímetre; per començar a actuar com a éssers responsables, primer caldrà que ens arranquem les cadenes que ens autoimposem. Igual que el filòsof alemany Gustav Laundauer, Ward creia que «l'Estat no és una cosa que es pugui destruir amb una revolució; l'Estat és una condició, una certa relació entre éssers humans, una forma de comportament humà, que destruïm establint altres relacions, comportant-nos de manera diferent, amb l'un i amb l'altre» (Suart White, «L'anarchismo pragmatico de Colin Ward», p. 6).

Considerava que l'anarquisme —en totes les seves formes— és una afirmació de la dignitat i de la responsabilitat dels éssers humans. No és un programa de canvis polítics, sinó una acció d'autodeterminació social (Colin Ward, La pratica della libertà).

Altres elements característics del seu anarquisme són: l'acció directa individual, o sia, fer-se càrrec de la vida d'un mateix i del seu context, i el suport mutu que, com Kropotkin, considerava connatural en els éssers humans.

Altres punts en comú amb l'autor rus són:
· La descentralització política-econòmica amb la creació de consells de barris, federacions de consells, federacions de ciutats... i amb el desenvolupament, dins dels barris, d'horts urbans i tallers comunitaris... «Es podria dir que l'anarquisme és una descentralització extrema. Jo crec en una societat descentralitzada. El que desitjo és canviar una societat de massa per una massa de societat» (Francesco Codello, «Il seme sotto la neve», p. 71).
· I la fusió entre la producció agrícola i la industrial, i així mateix superar la divisió entre el treball intel·lectual i el manual. A més, com era partidari de l'anarco-comunisme, creia que la propietat de la terra, dels recursos naturals i dels mitjans de producció havien d'estar sota el control mutu de comunitats federades.

Però a diferència de Kropotkin, mai va parlar d'una economia post-monetària. Podríem dir que el seu anarquisme és una aproximació heterodoxa a la societat proposada pel pensador rus. Ward determina el canvi anarquista en l'acció dels grups cooperatius i en la instauració d'un procés continu d'agregacions i secessions (Suart White, «L'anarchismo pragmatico de Colin Ward»).

Com tothom al moviment anarquista, va ser contrari a la participació estatal perquè entenia l'anarquia com una forma de mutualisme autogestionat. Per això sostenia la necessitat de crear uns serveis socials cooperatius i autogestionats i considerava que l'augment d'organitzacions de suport mutu entre els aturats, malalts i totes les categories de marginats i precaris, representaria la palanca més potent amb què transformar l'Estat assistencial en una societat que es dedica a l'assistència mútua, la palanca amb què assolir l'assistència comunitària en una comunitat responsable. (Colin Ward, La pratica della libertà). Respecte a les organitzacions llibertàries, pensava que haurien de ser voluntàries, funcionals, temporals i petites, de dimensions reduïdes.

La seva visió organitzativa era diferent de la mantinguda pels anarcosindicalistes. Creia que s'havia donat massa importància al desenvolupament de les grans indústries com a motor de canvi econòmic i que no s'havia jutjat amb equanimitat la importància dels petits i mitjans tallers en aquest àmbit.

Tampoc creia que els grans sindicats, que sovint reprodueixen el mateix esquema organitzatiu de les grans indústries, fossin les organitzacions adequades per crear comunitats cooperatives basades realment en la voluntat lliure dels seus membres, ja que no es caracteritzen per les quatre qualitats esmentades, que per a ell són imprescindibles perquè una organització no es converteixi en una eina buida i arrelada en un passat mític que ja no existeix. Per això parlava d'organitzacions temporals que, una vegada que les condicions contextuals canviïn o que s'hagin assolit els objectius, puguin desaparèixer o ser substituïdes per altres de noves, més ben adaptades a les noves circumstàncies. La característica de petitesa, que pot semblar un inconvenient, permet el control per part dels seus membres i mantenir unes relacions més informals i, sobretot, menys burocràtiques.

Seguint la petja d'altres pensadors anarquistes, pensava que en la història humana sempre han existit lluites entre les tendències llibertàries i les autoritàries, entre el federalisme i el centralisme, entre les lluites populars i l'imperialisme, i per això també creia que no hi haurà mai una lluita final en la guerra entre les solucions llibertària i autoritària, sinó que es mantindran una sèrie de batalles com les que fins ara s'han donat en la societat humana (Colin Ward, La pratica della libertà). Per aquest motiu era escèptic pel que fa a la possibilitat de constituir una societat anarquista, no perquè no sigui factible l'anarquia, sinó perquè en la societat sempre ha existit i existeix una barreja de diferents tendències, de vegades en contradicció entre elles. I nosaltres, els anarquistes, no podem imposar per la força la nostra visió, seria un contrasentit. Però si no és possible una societat totalment anarquista, segurament és possible una societat més anarquista» (Francesco Codello, «Il seme sotto la neve»). I no es tracta només d'assolir l'alliberament individual dels éssers humans, sinó que també cal canviar les estructures i les activitats socials; cal construir societats més lliures. Com el mateix Ward va dir: «[...] pot semblar poca cosa, però, sigui com sigui, és una etapa important del camí que cal recórrer».

* * *

M'agradaria acabar aquesta breu presentació de Colin Ward amb unes reflexions que el seu pensament m'ha suscitat. Considero que les seves propostes i el seu recorregut són els més encertats per construir societats més justes i lliures, i de fet una part del moviment i del pensament anarquistes es mouen en aquesta direcció. Però si l'Estat i el sistema capitalista han desenvolupat la capacitat d'assimilar, buidar de contingut i institucionalitzar les alternatives, com podem evitar-ho? Què podem fer perquè les comunitats més anarquistes que construïm no s'integrin en el sistema i perdin totalment el seu contingut? I, sobretot, fins quan ens permetrà l'Estat ampliar els nostres espais d'autonomia i autogestió abans d'intervenir amb els seus mitjans, la violència i la repressió?

Gianni Sarno

Traducció del castellà de Jordi F. Fernández
Correcció lingüística d'Isabel Baubí


Bibliografia


Colin Ward, La pratica della libertà, Elèuthera, Milà, 1996.
Colin Ward, Il bambino e la città. Crescere in un ambiente urbano, L'Ancora del Mediterraneo, Nàpols, 2000.
Colin Ward, L'anarchia. Un approccio essenziale, Elèuthera, Milà, 2008
Colin Ward, «Rivoluzioni silenziose», A Rivista Anarchica, n. 333, març de 2008.
Colin Ward, ¿Qué significado tendrá mañana el anarquismo?, https://es.theanarchistlibrary.org/special/index / La Biblioteca Anarquista Anti-Copyright, 2013 [«What Will Anarchism Mean Tomorrow? A difficult question to answer», Freedom, 1993].
Colin Ward, «Il ruolo dello Stato», A Rivista Anarchica, n. 385, desembre de 2013 - gener de 2014.
Colin Ward, «Di chi è la terra?», A Rivista Anarchica, n. 389, maig 2014.
Colin Ward, Anarquismo como teoría de organización, https://es.theanarchistlibrary.org / La Biblioteca Anarquista Anti-Copyright, 2015 [«Anarchism as a Theory of Organization», a Diversos Autors, Patterns of Anarchy, Nova York, 1966].
Colin Ward, Ciudades ideales, Etcétera, Barcelona, 2016.
Colin Ward, «La libertad de circular», https://anarquismoenpdf.tumblr.com/ juny de 2016 [Diversos Autors, Contra el automóvil. Sobre la libertad de circular, Virus, Barcelona, 1996].

Giorgio Ciarallo, «Anarchia come organizzazione: ricordando Colin Ward», Bollettino
Centro Studi Libertari - Archivio Giuseppe Pinelli, n. 35, juliol de 2010.
Francesco Codello, «Il seme sotto la neve», Libertaria, n. 1-2, 2010.
David Goodway, Conversazioni con Colin Ward. Lo sguardo anarchico, Eléuthera, Milà, 2003.
Piotr Kropotkin, Campi, fabbriche, officine , Elèuthera, Milà, 2015 [primera edició italiana el 1975, a cura de Colin Ward].
Stuart White, «L'anarchismo pragmatico di Colin Ward», Suplement del Bollettino Centro Studi Libertari - Archivio Giuseppe Pinelli, n. 30, desembre de 2007.
Stuart White, «Colin Ward, 1924-2010. The increment anarchist», Radical Philosophy, n. 161, maig-juny de 2010.